* Ocho millones de personas en México viven con una enfermedad rara, la prioridad es acortar la odisea diagnóstica, capacitar y contar con datos suficientes para la planeación. • La Agenda 2030 propone una ruta integral en mesas multisectores con el foco en: medir, diagnosticar y acompañar
Redacción RD:
Ciudad de México 18 febrero
2026.- Para
miles de familias, una enfermedad rara no se vive como un caso aislado, sino
como una carrera contra el tiempo. Síntomas que nadie logra explicar, consultas
que se multiplican, diagnósticos que tardan en llegar y la posibilidad de un
tratamiento continuo e integral.
Aunque
cada padecimiento es de baja prevalencia, el desafío en conjunto es enorme, ya
que hay más de 7,000 enfermedades raras
clasificadas y, colectivamente, 300 millones de personas en el mundo viven con
una de ellas. En México, se estima que 8 millones de personas
viven con una enfermedad rara, lo que coloca el tema como prioridad de salud
pública.
En
Conferencia de Prensa: “Agenda 2030 y enfermedades raras:
el compromiso de no dejar a nadie atrás”, organizada por la Asociación Mexicana de Industrias de
Investigación Farmacéutica (AMIIF), la Dra.
Haydeé Rosas Vargas, la Dra. Leticia
Belmont Martínez y la Dra. Karla
Báez Ángeles delinearon una ruta factible para transformar la
experiencia del paciente, la cual comprende datos y registro, diagnóstico
temprano, red de centros de atención e inclusión de la telemedicina, acceso
oportuno a la atención y participación e inclusión.
La Dra. Haydeé Rosas Vargas, Jefa de la Unidad de Investigación
Médica en Genética Humana del Instituto Mexicano del Seguro Social IMSS, señaló: “México no puede seguir
trabajando sin información confiable. Explicó: “La falta de datos impide
planear, asignar recursos y construir políticas públicas sostenibles, y lo
resumió con preguntas clave, “¿cuántos pacientes hay, dónde están, quiénes son,
si tienen diagnóstico confirmatorio, si reciben el tratamiento adecuado, cuáles
son sus necesidades y si existen nuevas opciones para ellos?”.
En ese
sentido, la Dra. Rosas concluyó su participación afirmando: “Las
enfermedades raras requieren visibilidad, datos duros y coordinación para su
abordaje. Un registro nacional no es un lujo, es un requisito para la equidad
en salud; esto sólo se logra con la colaboración entre gobierno, academia,
industria y sociedad civil”. “Hoy en un momento invaluable, las organizaciones
internacionales se han pronunciado en la prioridad de las enfermedades raras y
el plan de acción”
Asimismo,
la Dra.
Leticia Belmont Martínez,
Presidenta de la Academia Mexicana de Pediatría, centró su intervención en
la brecha más dolorosa para las familias: la odisea diagnóstica. Datos
presentados en su exposición muestran que un porcentaje relevante de pacientes
puede tardar entre 5 y 30 años en ser diagnosticado, con diagnósticos
erróneos e intervenciones innecesarias, múltiples especialidades consultadas y
hasta traslados fuera de su comunidad o país.
La especialista
explicó: “Una ruta de atención con pasos claros que permitan reconocer señales
de alerta desde el primer contacto, referir a tiempo al especialista o a un
centro de referencia, confirmar el diagnóstico con los estudios necesarios,
facilitar el inicio del tratamiento indicado y mantener seguimiento y control
continuos para asegurar continuidad de la atención y mejores resultados para
las y los pacientes, es lo que se requiere actualmente.
Para dar
una dimensión real al impacto en la calidad de vida de los pacientes, las
historias importan. Por este motivo, el niño Benjamín Orea expuso los
desafíos que ha enfrentado al vivir con hipercolesterolemia familiar homocigota
(HFHo), un trastorno genético raro caracterizado por niveles
extremadamente elevados de colesterol LDL.
Su
médico tratante, Dr. Ramón Madriz,
endocrinólogo pediatra, autor de diversas publicaciones nacionales e
internacionales, así como de capítulos en libros de texto especializados en
endocrinología pediátrica, dio detalles de su tratamiento, que debe
determinarse a partir de un diagnóstico preciso y oportuno.
La Dra.
Karla Báez Ángeles, Directora
Ejecutiva Interina de la AMIIF, presentó la Agenda 2030 para Enfermedades
Raras, con un mensaje que busca cambiar el marco mental actual y es el hecho de
que “raras no significa pocas. En México se estima que alrededor de 8 millones
viven con una enfermedad rara y el gran reto es tener la data suficiente que
nos permita planear y actuar de forma ordenada, conjunta y en favor de la
calidad de vida. “el impacto de un diagnóstico oportuno se mide en menos
discapacidad, menor impacto económico para el sistema y la familia y mayores
posibilidades de una atención integral”
Dentro
del eje de diagnóstico temprano, la meta es “Meses No años”, fortalecer
tamizaje donde aplique, rutas de referencia claras del primer nivel a
especialistas; y capacitación clínica con una instrucción simple y accionable,
si hay sospecha, se refiere, y se confirma. En red y telemedicina, la apuesta
es que la atención experta exista sin importar el código postal, con nodos de
referencia y telemedicina para segunda opinión y seguimiento”.
Las
especialistas coincidieron en un punto común y es el hecho de que México puede
cambiar la historia de las enfermedades raras si convierte el camino del
paciente en una ruta predecible y justa. Es decir, que la sospecha clínica no
se pierda, que la referencia funcione, que el diagnóstico llegue a tiempo, y
que después del diagnóstico exista tratamiento y seguimiento sin
interrupciones.
El llamado a la
acción es acelerar el diagnóstico oportuno y asegurar la atención integral, con
un registro nacional útil, centros de referencia fortalecidos y una red que
acerque atención experta donde hoy no llega.